Lo único que deseo es que esto pueda servir al mundo de lección para que de ahora en adelante deje que la gente cuente sus historias a su manera.
(Laurence Sterne)
Rosario nace con vocación de culebrón inagotable, de viaje a ninguna parte. Es rosario de desdichas, como indica su título, pero también apoteósis de la digresión. Bebe por igual de las opiniones del caballero Tristram Shandy y de las leyes del movimiento browniano, del Lazarillo de Tormes y la matemática del caos. No hace falta decir que no alcanza ni por asomo tan altas cumbres.
Capítulo I
Capítulo II
Capítulo III
Capítulo IV
Capítulo V
Capítulo VI
Capítulo VII
Capítulo VIII
Capítulo IX
domingo, mayo 01, 2005
Rosario
© 2005, Eduardo Allende - Alojado en Blogger con plantilla adaptada de Blogger Templates
